La Educación Media Superior (EMS) es una etapa muy importante en la vida de las y los jóvenes, ya que en ella no sólo adquieren conocimientos académicos, sino que también desarrollan habilidades, valores y actitudes que les servirán para continuar sus estudios, integrarse al mundo profesional y participar de manera responsable en la sociedad. 

La formación de los estudiantes se basa en el desarrollo de competencias, es decir, en la capacidad de aplicar lo que saben para resolver problemas, convivir con otros y tomar decisiones de manera responsable. Para lograr este propósito, la participación de madres y padres de familia es fundamental, ya que la educación es una tarea compartida entre la escuela y el hogar.

1. Apoyo al aprendizaje y al trabajo académico:

Las y los docentes de EMS ya no se limitan a explicar temas frente al grupo; ahora diseñan actividades, proyectos y situaciones de aprendizaje que permiten a los estudiantes reflexionar, investigar, trabajar en equipo y aplicar lo aprendido en la vida diaria. Por ello, el apoyo desde casa es clave.

Madres y padres pueden ayudar:

  • Estableciendo horarios y espacios adecuados para el estudio.
  • Revisando que sus hijos cumplan con proyectos y actividades escolares.
  • Preguntando qué aprendieron en clase y para qué sirve ese aprendizaje.
  • Motivándolos a esforzarse y a no rendirse ante las dificultades.

Es importante comprender que la evaluación no sólo se realiza mediante exámenes, sino también a través de trabajos, proyectos, exposiciones y participación. Estas formas de evaluación buscan desarrollar habilidades como la responsabilidad, la creatividad y el trabajo colaborativo, las cuales forman parte de las competencias que promueve la Educación Media Superior.

2. Uso responsable de la tecnología y apoyo a las competencias digitales:

Hoy en día, la tecnología es una herramienta esencial en la educación. Los docentes utilizan plataformas digitales, aplicaciones y recursos en línea para apoyar el aprendizaje. Por ello, las familias tienen un papel muy importante en el acompañamiento del uso de la tecnología desde casa.

Se recomienda que madres y padres:

  • Supervisen el uso del celular, la computadora y el internet.
  • Establezcan acuerdos sobre tiempos y formas de uso de dispositivos.
  • Promuevan el uso de la tecnología con fines educativos.
  • Dialoguen con sus hijos sobre los riesgos del uso inadecuado de redes sociales.

El objetivo no es prohibir la tecnología, sino enseñar a usarla de manera responsable, segura y provechosa. De esta forma, se refuerza el trabajo del docente y se desarrollan competencias digitales necesarias para la vida académica y laboral.

3. Apoyo al desarrollo emocional y a los valores:

La EMS coincide con una etapa de grandes cambios emocionales y sociales. Las y los docentes trabajan para crear ambientes de respeto, inclusión y confianza, donde los estudiantes puedan expresarse y aprender sin miedo. La familia puede fortalecer este esfuerzo desde el hogar.

Madres y padres pueden apoyar:

  • Escuchando a sus hijos con atención y respeto.
  • Fomentando el diálogo y la comunicación abierta.
  • Enseñando a manejar emociones como el enojo, la frustración y el estrés.
  • Promoviendo valores como el respeto, la responsabilidad, la honestidad y la solidaridad.

Es muy importante evitar hablar negativamente del docente o de la escuela frente a los estudiantes. Cuando familia y escuela se respaldan mutuamente, se fortalece la formación ética y se mejora el ambiente de aprendizaje.

4. Respeto a la diversidad e inclusión:

En la Educación Media Superior conviven estudiantes con diferentes formas de pensar, aprender y vivir. Es saludable promover una educación inclusiva, donde todas y todos tengan las mismas oportunidades de aprender.

Las familias pueden apoyar:

  • Respetando las diferencias culturales, sociales y personales.
  • Enseñando a sus hijos a no discriminar y a convivir con respeto.
  • Informando a la escuela si el estudiante presenta alguna dificultad académica, emocional o de salud.
  • Colaborando con docentes y orientadores cuando se requiera apoyo adicional.

Cuando la familia comparte información importante y mantiene comunicación con la escuela, se pueden prevenir problemas como el rezago académico o el abandono escolar.

5. Comunicación y trabajo conjunto con la escuela:

La educación de los jóvenes mejora cuando existe una relación cercana y respetuosa entre la familia y la escuela. Los docentes de EMS trabajan en equipo con directivos, orientadores y otros profesores para apoyar a los estudiantes, y la participación de los padres fortalece este trabajo.

Se sugiere que madres y padres de familia:

  • Asistan a reuniones escolares y actividades convocadas por la institución.
  • Mantengan comunicación constante y respetuosa con los docentes.
  • Atiendan los llamados de la escuela cuando se requiera.
  • Participen en acciones que favorezcan la permanencia y el éxito escolar.

El trabajo colaborativo permite identificar a tiempo dificultades y buscar soluciones en beneficio de las y los estudiantes.

Cuando madres y padres apoyan el trabajo docente, acompañan a sus hijos en su proceso educativo y fomentan valores desde el hogar, se contribuye a formar jóvenes responsables, críticos, solidarios y comprometidos con su comunidad. La alianza entre familia y escuela es fundamental para lograr una educación de calidad, equitativa y con sentido humano.