Con el objetivo de proteger la salud de nuestra población estudiantil, así como a padres de familia, compartimos información relevante sobre el virus Coxsackie, una infección común que está afectando principalmente a niños; pero que también puede presentarse en adultos.

 ¿Qué es el virus Coxsackie?

El virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus y suele causar enfermedades leves, aunque en algunos casos puede provocar complicaciones. Una de las manifestaciones más conocidas es el síndrome “mano-pie-boca”.

 Principales medios de contagio

     El virus se transmite fácilmente de persona a persona a través de:

  • Contacto directo con saliva, mucosidades o heces de personas infectadas
  • Superficies contaminadas (juguetes, mesas, utensilios)
  • Gotas respiratorias al toser o estornudar
  • Agua contaminada (en piscinas o cuerpos de agua sin tratamiento adecuado)

  Síntomas comunes

Los síntomas pueden variar, pero los más frecuentes incluyen:

  • Fiebre repentina
  • Dolor de garganta
  • Malestar general
  • Ampollas o erupciones en manos, pies y boca
  • Pérdida de apetito
  • Irritabilidad (especialmente en niños pequeños)

  Medidas preventivas

        Para reducir el riesgo de contagio, se recomienda:

  1. Promover el lavado de manos frecuente
  2. Evitar compartir utensilios y alimentos
  3. Desinfectar objetos y juguetes de uso común en casas, escuelas y guarderías.
  4. Evitar que los niños enfermos asistan a la escuela hasta que se recuperen.
  5. Fomentar que los tutores acudan al médico ante cualquier sospecha.
  6. Suspensión temporal de asistencia escolar en casos confirmados.

Si usted o algún miembro de su familia presenta síntomas, acuda al médico para recibir orientación adecuada. La prevención es clave para cuidar de todos.