NECESIDADES

“Las necesidades son fuerzas internas que impulsan nuestras decisiones”.

Cuando aprendemos a reconocerlas correctamente, actuamos con mayor libertad y responsabilidad.

  • No todo lo que deseamos es realmente una necesidad.
  • Comprender nuestras necesidades nos ayuda a comprendernos mejor.
  • La verdadera libertad comienza cuando pensamos antes de actuar.

Todos sentimos que necesitamos muchas cosas; pero pocas veces nos detenemos a pensar si realmente son necesidades o simplemente deseos momentáneos.

Muchas veces decimos: Necesito ese celular, necesito salir con mis amigos, necesito comprar esa ropa. Sin embargo, en realidad muchas de esas cosas son gustos o caprichos momentáneos.

Cuando confundimos un deseo con una necesidad, podemos tomar malas decisiones. En cambio, cuando identificamos correctamente nuestras necesidades; podemos actuar con inteligencia y mantener el equilibrio en nuestra vida.

Conocerse es aprender a distinguir entre lo que realmente necesito y lo que solamente quiero en un momento.

Cuando una necesidad domina tu vida:

      “Una necesidad mal comprendida puede hacer que una persona tome decisiones equivocadas”.

  • No todo impulso debe convertirse en acción.
  • Pensar antes de actuar evita muchos problemas.
  • El autocontrol fortalece el carácter.

Las necesidades tienen mucha fuerza. Cuando una persona piensa que necesita algo a cualquier precio, puede olvidar sus valores, romper reglas o perjudicar a otras personas.

No porque una emoción sea intensa significa que debamos obedecerla inmediatamente.

La inteligencia consiste en detenernos, analizar y preguntarnos:

¿Realmente necesito esto?
¿Qué consecuencias tendrá?
¿Vale la pena?

Quien aprende a controlar sus necesidades desarrolla madurez emocional.

Las primeras tres necesidades humanas:

“Todos necesitamos relacionarnos, recibir afecto y pertenecer a un grupo”.

·         Nadie crece completamente solo.

·         El afecto fortalece el corazón.

·         Pertenecer no significa dejar de ser uno mismo.

Las primeras necesidades humanas tienen que ver con nuestra relación con los demás.

La primera es relacionarnos con otras personas.

Todos necesitamos sentirnos aceptados y valorados.

La segunda es el contacto físico respetuoso. Un abrazo de nuestros padres, un saludo o una muestra sincera de cariño nos hace sentir queridos. Sin embargo, también debemos aprender a establecer límites y respetar nuestro cuerpo.

La tercera necesidad consiste en pertenecer a un grupo. Nos gusta formar parte de equipos deportivos, culturales o escolares; pero pertenecer nunca debe significar perder nuestra personalidad.

Ser único y servir a los demás:

    “Tu verdadero valor aparece cuando aceptas quién eres y utilizas tus talentos para ayudar a otros”.

  • No necesito parecerme a nadie para valer mucho.
  • Mi diferencia es una fortaleza.
  • Servir también nos hace crecer.

La cuarta necesidad consiste en sentirnos únicos.

Cada persona posee talentos diferentes.

No existe alguien exactamente igual a ti. Compararte constantemente con otras personas sólo genera inseguridad.

La quinta necesidad consiste en ayudar. Cuando apoyamos a alguien sin esperar recompensa experimentamos satisfacción, porque descubrimos que también somos importantes para los demás.

La verdadera grandeza consiste en crecer y ayudar a otros a crecer.

Sentirte valioso y aprender a dirigir tu vida:

“La autoestima aumenta cuando desarrollas tus capacidades y tomas decisiones responsables”.

La sexta necesidad es sentirnos valiosos. Todos queremos que reconozcan nuestro esfuerzo; pero la mejor forma de lograrlo consiste en desarrollar nuestros talentos.

La séptima necesidad es ejercer poder sobre nuestra propia vida. Esto no significa controlar a los demás; significa aprender a controlar nuestras decisiones.

Elegimos estudiar o no estudiar. Elegimos respetar o faltar al respeto. Elegimos cuidar nuestra salud. Cada decisión fortalece o debilita nuestro futuro.

Aprender a jugar los juegos de la vida:

“Cada etapa de la vida tiene reglas que debemos conocer y respetar”.

  • La disciplina facilita el éxito.
  • Respetar las reglas protege nuestra libertad.
  • Cumplir responsabilidades abre nuevas oportunidades.

La vida funciona como un conjunto de juegos. Existe el juego de ser estudiante, de ser hijo, de ser amigo, etc.

Cada juego tiene reglas. Ser disciplinado no significa vivir con miedo; significa hacer correctamente lo que corresponde, en el lugar y momento adecuado.

Las personas responsables generan confianza y la confianza abre muchas puertas en la vida.

La mejor forma de satisfacer tus necesidades:

        “Reconocer tus necesidades con equilibrio te permite vivir con mayor paz y felicidad”

  • No todo lo que deseo me hace feliz.
  • La gratitud transforma la necesidad en tranquilidad.
  • Aprender a valorar lo que tengo también es una forma de crecer.

Las necesidades no son buenas ni malas, simplemente existen. El problema aparece cuando dejamos que ellas controlen nuestra vida.

Si aprendemos a reconocerlas, podremos decidir con mayor inteligencia.

Existe un consejo muy valioso para terminar esta reflexión:

'Si no tienes lo que quieres, ama lo que tienes y sé feliz.'

La gratitud no significa dejar de luchar por nuestras metas. Significa aprender a disfrutar el presente mientras seguimos creciendo.

Cuando conoces tus necesidades, desarrollas equilibrio emocional, tomas mejores decisiones y construyes un futuro mucho más sólido.

Recuerda siempre: tú eres mucho más fuerte que cualquier necesidad cuando utilizas la inteligencia, los valores y la responsabilidad para dirigir tu vida.

LÍNEAS DE APREDIZAJE

*    Si no tienes lo que quieres, ama lo que tienes y trata de ser feliz con ello y, lo que quieres, vendrá por añadidura.

*    La gratitud significa aprender a disfrutar el presente mientras seguimos creciendo.

*    Cuando conoces tus necesidades, desarrollas equilibrio emocional

*    Eres libre para experimentar la vida con amor y acción creativa, aquí y ahora.

*    Conviene tener cuidado porque el ser humano hace cualquier cosa con tal de satisfacer su necesidad.