
Trabajo, Disciplina y Perseverancia
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Lun - Vie, 2024
7:00 AM – 6:30 PM
Cerrada de Leandro Valle 114,
Fracc. Reforma, Tehuacán
238 38 24368
colegio@jfk.mx

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EL CEREBRO NO ES TODO.
Muchas veces creemos que aprender significa solamente pensar o memorizar cosas con la mente. Sin embargo, la ciencia nos muestra que el aprendizaje es mucho más amplio. Nuestro cerebro es el centro del pensamiento, sí, pero no trabaja solo. Todo nuestro cuerpo participa en lo que pensamos, sentimos y aprendemos.
El cuerpo envía información constante al cerebro: lo que vemos, escuchamos, tocamos, olemos y sentimos. Gracias a esto el cerebro puede procesar la información y convertirla en conocimiento. Por eso podemos decir que aprender es una experiencia que involucra todo nuestro cuerpo, no solamente nuestra mente.”
“Desde los primeros días de vida comenzamos a crear redes neuronales. Estas redes son las conexiones que permiten que aprendamos cosas nuevas. Pero ¿de dónde sale la información para aprender? La respuesta es simple: de nuestros sentidos.
Todo lo que sabemos entra por nuestros ojos, nuestros oídos, nuestra piel, nuestro olfato y nuestro gusto. Cuando vemos algo nuevo, escuchamos una explicación, tocamos un objeto o experimentamos una emoción, el cerebro recibe esa información y crea conexiones. El aprendizaje no comienza en los libros, comienza en la experiencia que tenemos con el mundo.”
“Los niños aprenden muy bien cuando cantan, ríen, bailan o juegan; pero algo muy importante es que esto no sólo funciona en la niñez. Funciona durante toda la vida. Cuando el cuerpo se mueve, el cerebro se activa. Se crean más conexiones neuronales y el aprendizaje se vuelve más profundo. Por ejemplo, cuando escuchamos música, cuando hacemos actividades físicas o cuando participamos activamente en una clase, nuestro cerebro trabaja mejor. Por eso aprender no debería ser sólo estar sentado escuchando. Aprender también puede significar moverse, participar y experimentar.”
“Existe una forma muy poderosa de aprender: usar varios sentidos al mismo tiempo. Cuando sólo escuchamos una explicación, aprendemos algo, pero cuando escuchamos, vemos, tocamos y participamos, el aprendizaje se vuelve mucho más fuerte. Por ejemplo, no es lo mismo leer sobre una planta que verla, tocarla y observar cómo crece.
Nuestro cerebro recuerda mejor aquello que experimentamos. Por eso las experiencias, los experimentos, las actividades prácticas y el trabajo en equipo hacen que el conocimiento permanezca más tiempo en nuestra memoria.”
“Hoy en día muchas personas pasan gran parte del tiempo frente a pantallas: televisión, computadora o videojuegos. Cuando esto ocurre durante demasiado tiempo, nuestro estilo de vida se vuelve sedentario. El problema no es la tecnología, sino el exceso de inmovilidad. Cuando no nos movemos lo suficiente, nuestro cuerpo pierde oportunidades de estimular el cerebro, de interactuar con otras personas y de desarrollar creatividad.
Los seres humanos somos sociales por naturaleza. Aprendemos mucho al convivir, hablar, colaborar y compartir experiencias. Por eso es importante equilibrar la tecnología con el movimiento, el deporte y las relaciones humanas.”
“El sistema nervioso es dinámico. Esto significa que cambia constantemente durante toda la vida. Cada vez que aprendemos algo nuevo se forman nuevas conexiones entre neuronas. La primera vez que hacemos algo puede resultar difícil. Pero cuando practicamos varias veces, el cerebro produce más mielina. La mielina es una sustancia que hace que la comunicación entre neuronas sea más rápida y eficiente. Por eso, entre más practicamos algo, más fácil se vuelve hacerlo. Esto significa algo muy poderoso: nuestro cerebro puede desarrollarse dependiendo de nuestras experiencias y decisiones.”
“Muchas veces creemos que aprender significa memorizar palabras o conceptos, pero en realidad las palabras son sólo símbolos. Nos ayudan a comunicarnos; pero no son el conocimiento en sí. El verdadero aprendizaje ocurre cuando vivimos experiencias: cuando convivimos, cuando resolvemos problemas, cuando nos equivocamos y volvemos a intentar.
Aprender también significa conocernos a nosotros mismos, aceptar a los demás y desarrollar nuestra creatividad. Cada experiencia que vivimos forma parte de nuestra historia y construye quiénes somos. Por eso el aprendizaje más valioso es aquel que nos ayuda a crecer como personas y a construir la vida que queremos vivir.”
El aprendizaje no es solamente memorizar información para un examen. El aprendizaje es algo mucho más profundo. Cada experiencia que vivimos, cada error que cometemos, cada conversación que tenemos y cada cosa nueva que intentamos va formando nuestro cerebro y nuestra forma de ver el mundo.
Nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros sentidos y nuestras experiencias trabajan juntos para construir lo que somos. Eso significa que cada uno de nosotros está construyendo su propio cerebro y su propia vida todos los días.
Cada decisión que tomamos, cada hábito que desarrollamos y cada experiencia que elegimos vivir deja una huella en nosotros. Por eso la pregunta más importante no es solamente ¿Qué estás aprendiendo? La pregunta más importante es: ¿En qué tipo de persona te estás convirtiendo con lo que aprendes cada día?
Porque al final, el aprendizaje más importante no es el que está en los libros: El aprendizaje más imortate es el que transforma tu vida y te convierte en la mejor versión de ti mismo.”
Cerrada de Leandro Valle
No. 114, Fracc. Reforma.
Tehuacán, Pue. México.
t. 238-38-24368
t. 238-38-27698
c. 238-39-02179