A veces puedes pensar que tienes que perseguir lo que quieres: buenas calificaciones, dinero, una relación, un trabajo, oportunidades; pero cuando estás tratando de atrapar algo, normalmente es porque eso está escapando, 

Entonces, ¿Por qué no cambiar la estrategia y, en lugar de perseguir, aprender a atraer lo que quieres?...

Piensa en un cazador: su atención está puesta afuera, en algo que todavía no tiene. Eso genera ansiedad, frustración y la sensación de no controlar nada. Y la verdad, tratar de controlar lo que está fuera de ti —como lo que hacen los demás: cuánto dinero tienen otras personas, o si alguien te presta atención— es una pérdida de energía.

Pero cuando cambias el enfoque y te preguntas:
“¿Cómo puedo atraer eso a mi vida?”
todo se vuelve más claro. Dejas de mirar lo que no tienes y empiezas a mirar lo que sí puedes hacer para tenerlo.

Por ejemplo, si dices:
“Quiero tener más dinero”,
es fácil imaginarlo lejos, en cuentas bancarias ajenas o en manos de personas que parecen tenerlo todo resuelto. Y eso es frustrante.

Pero si cambias la pregunta a:
“¿Qué puedo hacer yo para atraer más dinero?”,
el poder vuelve a tus manos. Empiezas a pensar en tus talentos, en tus habilidades, en cómo usas tu tiempo, o en qué podrías aprender para mejorar.
Todo eso depende de ti.

Cuando te enfocas en atraer, no sólo cambias tu mentalidad: aparecen más oportunidades, y además, son mucho más realistas y alcanzables.

Al final, la forma más efectiva de conseguir algo que parece fuera de tu alcance es convertirte en alguien que lo atraiga naturalmente:
Piensa y cree que la versión de ti ya está preparada, que se esfuerza, que mejora, que toma acción, aquí y ahora.

La Ley de Atracción sostiene que nuestros pensamientos, emociones y enfoque mental influyen directamente en lo que atraemos a nuestra vida. En esencia, plantea que:

  • Pensar en lo que quieres ayuda a atraerlo.
  • Enfocarte en lo negativo puede atraer experiencias o resultados no deseados.
  • La clave está en la visualización, la intención y mantener una actitud emocional positiva.
  • Lo que quieres conviene que sea claro, preciso, medible, alcanzable, realista y expresado en primera persona del singular. (Yo quiero… aquí y ahora).